Industria 4.0 vs Innovación continua.

Industria 4.0 vs Innovación continua.

Frecuentemente me pregunto el futuro de la ingeniería industrial y me viene a la mente uno de los postulados de Ely Goldratt en la teoría de restricciones. Si el cuello de botella no esta en la empresa, esta en el mercado. Creo que es lo que ocurre en la gran mayoría de las empresas hoy en día. A la gran mayoría de las empresas les sobra capacidad y creo que si juntamos la capacidad sobrada de todas las industrias no tendríamos por qué estar construyendo nuevas plantas. Curiosamente el tema de moda en el argot industrial es la Industria 4.0 Toda la tecnología proveniente de las post guerra fue la semilla que dio paso a la investigación de operaciones que luego se convertiría al paso de los años en diferentes filosofías orientales y occidentales de calidad y productividad. Pero todas esas tecnologías incluyendo la Industria 4.0 por rimbombante que parezca, siguen siendo tecnologías para reducir costos, aumentar la eficiencia o mejorar la calidad del producto o del servicio. Si me permiten llamarle a todo ese conjunto, filosofías de eficiencia operativa. Todas ellas enfocadas en el costo, la calidad, los desperdicios, los cuellos de botella etc. El problema con esas tecnologías es que cuando se vuelven un commodity, cuando se democratizan para estar accesibles a todas las empresas de cualquier tamaño se vuelven una obligación para las empresas, no tenerlas representa un fracaso asegurado por estar fuera de los costos y por consiguiente de los precios de mercado, pero tenerlas tampoco te asegura el éxito, sino simplemente representa el boleto de entrada para participar en el hipercompetido mercado con márgenes cada vez más precarios. Sin embargo su inutilidad no proviene del uso generalizado en la industria sino del hecho que la reducción de costos y los desperdicios tiene un límite. Pasar de un 5 sigma a un 6 sigma puede ser muchisimo más costoso y complejo que pasar de un 3 sigma a un 4 sigma pero la ganancia sobre el margen puede ser insignificantemente menor. No me malinterprete, no estoy a favor de la abolición de Lean Six Sigma, pero dedicarle tantos recursos a esas tecnologías de eficiencia operativa me parece por decir lo menos, una aspirina más del conjunto de opciones que los CEO’s pueden decidir como estrategia de reducción de costos o aumento de eficiencia.

La innovación con cualquiera de sus herramientas existentes y relativamente nuevas, se enfoca la gran mayoría de las veces en el mercado y no en la eficiencia operativa, cada vez más en los modelos de negocio y menos en los productos, cada vez más en el crecimiento exponencial del margen y no en las raquíticas ganancias obtenidas de cualquiera de las técnicas relacionadas con la eficiencia operativa. Dicho sea de paso, las filosofías de innovación cada vez se democratizan más y cada vez están más al alcance de cualquiera que le dedique una razonable parte de su quehacer empresarial.

Una de las filosofías que más valoro en estos momentos es justamente la innovación esbelta por varias razones. Primero porque más que una técnica es una filosofía, un marco conceptual que cambia de paradigma en el desarrollo de productos. Segundo porque incluso aunque se convirtiera en una moda, está lejos de convertirse en un commodity ya que las combinaciones que se pueden generar a partir de la innovación realmente son infinitas. Tercero porque el margen que se puede obtener con las filosofías y técnicas de innovación suelen superar con creces los márgenes que se obtienen con cualquier filosofía enfocada en la eficiencia operativa. Cuarto porque ofrece ventajas competitivas sostenibles en el tiempo y para demostrarlo, hoy gran parte de 500 empresas más valiosas del mundo dejaron de ser aquellas que se basan en las fuertes inversiones de capital que se enfocaron por años en la eficiencia operativa, hoy son empresas de tecnología que en su ADN tienen una fuerte y consolidada cultura de innovación continua.

Deja un comentario